¿Te has preguntado si el hambre que sientes es real o es emocional? ¿Conoces la diferencia entre ellas? Te invito a que lo aprendamos juntas. 

Muchas veces el hambre que sientes no es real, es emocional, es exigente de comprender, pues puedes incluso estar convencida de que es real y necesitas comer para estar bien, sin embargo, es posible entender qué hay detrás de ello y aprender a gestionarlo.

El hambre emocional es una de las razones por la cual tienes una relación difícil con la alimentación, llegando a sentir que la comida puede ser un premio o un castigo y que es la única responsable de tu posible sobrepeso

Hay un origen emocional en todo esto, y necesita ser sanado, puedes hacer dietas, rutinas de entrenamiento y muchos otros intentos, pero si no identificas el hambre emocional y vas a la raíz, a sanar, te va a costar y no será fácil conseguir tus objetivos.

Esto que suena tan sencillo, requiere atravesar un camino. 

Un camino donde al final del recorrido puedas, sin mayor problema, decir: si fuera hambre real cualquier alimento podría satisfacerlo, ejemplo, un plato de verduras. 

Mientras llegas ahí te quiero compartir más información, para que entiendas el concepto detrás y sobre todo para que tengas herramientas para gestionar. 

Seguramente hoy comenzarás a distinguir estos dos conceptos, te sorprenderás y anhelarás haberlo escuchado antes, pero tranquila, en Conexión Alimento sabemos que inicias el proceso en el tiempo adecuado, hubo un tiempo ideal para mi y para ti. 

¿Qué es el hambre real? 

El sentir hambre real es totalmente necesario, el cuerpo nos manda señales para obtener los nutrientes requeridos para el desarrollo de nuestras actividades.

Cuando sientes hambre real, se cumplen algunas características como estas:

  • Aparece paulatinamente: ejemplo si sueles comer a la 1:00 pm, algunos minutos antes empezarás a sentir ese sonidito en el estómago.
  • Va incrementando poco a poco. 
  • No estás con una idea fija innegociable de lo que vas a comer. Puedes elegir entre varias ofertas sea en un restaurante o si preparas en casa.

Cuando tienes hambre real, comes los alimentos necesarios, es el proceso natural por el cual debes alimentarte, sin atracones, sin culpa o remordimientos. 

No podemos generalizar un número de comidas al día para indicar que es hambre real, simplemente, el hambre como necesidad fisiológica surge de una necesidad donde cada cierto tiempo el cuerpo necesita alimentarse. 

Sin el objetivo de que lo repliques sino solo por compartirte, en mi caso suelo comer 2, máximo 3 veces al día, buscando siempre cubrir todos los requerimientos nutricionales.

¿Qué es el hambre emocional? 

El hambre emocional se da cuando usamos  la comida para gestionar nuestras emociones o cuando hay un vacío, una herida no sanada que nos despierta ansiedad por comer. 

Un ejemplo cotidiano sería sentir el deseo instantáneo y fuerte de comer tras una discusión con la pareja o alguien que represente autoridad (padres, jefes)

Igual que te indiqué algunos puntos antes sobre el hambre real, aquí algunos sobre el hambre emocional:

  • Aparece de repente: estás en el sofá viendo una peli en la noche y en un instante, de golpe, dices “necesito comer”.
  • Es un fuerte deseo por algo específico, que suele ser dulces o similares [chocolates, galletas, panes…]

Es decir, no nos alimentamos, no llevamos al cuerpo el alimento que necesitamos, si no que llevamos de más para encubrir nuestras emociones no gestionadas. 

En el hambre emocional la comida es una vía de escape, comemos de más, comemos sin tener hambre, y empezamos a sentir culpa. 

¿Cómo diferenciar el hambre real del hambre emocional? 

Podemos partir de la idea que el hambre real se va sintiendo de forma progresiva y es controlable, mientras que el hambre emocional surge de manera repentina y parece una sensación urgente que no da espera. 

Por esta razón comes lo que sea, no piensas en ti, solo en satisfacer esa necesidad de hambre y por eso comienza la debacle para tu cuerpo, no te alimentas, solo calmas una necesidad que te lleva a esa batalla con tu cuerpo. 

Otra forma de diferenciar el hambre real del hambre emocional, es que el hambre real se intuye como un proceso natural, por el contrario, el hambre emocional se asocia a nuestro estado de ánimo. 

Suele aparecer cuando hay cambios emocionales y la mayoría de veces no es un proceso consciente para nosotras. 

En el hambre real hay saciedad de acuerdo a cada patrón alimenticio, pero en el hambre emocional, parece que no hay saciedad y se come más allá de lo necesario. 

Desde la descodificación biológica, entendemos que las emociones y la  intensidad de cada una, nos permite adaptarnos a diferentes situaciones, cuando no las gestionamos de manera saludable, condicionan nuestra conducta y pueden afectar, entre otras cosas, nuestros hábitos alimentarios.

¿Tu hambre es emocional o es real? Te acompaño para saberlo, contáctame para conocer más